Queridos hermanos y hermanas en el Señor:
Al comenzar este nuevo curso pastoral en nuestra parroquia de Santa Ana de Candelaria, deseo dirigirme a todos ustedes con un corazón lleno de gratitud y esperanza. El Señor, que nunca abandona a su pueblo, nos concede una vez más la oportunidad de seguir caminando juntos como comunidad cristiana, fortaleciendo nuestra fe y renovando nuestro compromiso misionero.
Vivimos en un tiempo que nos desafía constantemente, pero también nos abre puertas para anunciar el Evangelio con alegría y sencillez. Como discípulos de Cristo, estamos llamados a ser luz en medio de las tinieblas, palabra de consuelo para los que sufren, y testigos de la esperanza que no defrauda.
Este curso pastoral quiero invitarles a todos a:
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Cuidar con esmero nuestra vida de oración personal y comunitaria.
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Participar activamente en la Eucaristía dominical, centro y culmen de nuestra vida parroquial.
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Apostar por la formación en la fe, que nos ayuda a madurar como cristianos y a dar razón de nuestra esperanza.
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Vivir la caridad en lo concreto, haciendo de nuestra parroquia un verdadero hogar donde nadie se sienta excluido.
Santa Ana, nuestra patrona, nos enseña a transmitir la fe con paciencia y ternura, y a mantenernos firmes en la confianza en Dios. Pongamos bajo su intercesión y bajo la protección de la Virgen María todos nuestros proyectos, grupos y actividades, para que este curso pastoral sea un verdadero tiempo de gracia y de renovación.
Con afecto sincero y mi bendición para cada familia de la parroquia.
Fray Dailos José Melo González, OP
Párroco de Santa Ana de Candelaria